¿Qué es el Sexo Kinky? (Y por qué deberías probarlo)

El sexo kinky no es nada del otro mundo, pero sí puede cambiarte el mundo. Básicamente, es meterle un poco de "pimienta" a lo de siempre. Son esas ganas de salir de la rutina y animarse a lo no convencional para que la química con tu pareja explote de nuevo. No es solo comprar un juguete y listo; es abrir la puerta a un montón de sensaciones que ni sabías que te podían gustar.

La clave de todo: Hablar claro

Si no hay charla, no hay acción. Para meterse en este terreno tenés que hablar con tu pareja con confianza que es el motor de todo esto.

  • Saber qué les vuela la cabeza: Preguntale qué le gustaría probar, sin vueltas.
  • Cumplir fantasías: Sacar esas ideas de la cabeza y llevarlas a la cama es una experiencia de otro nivel.
  • Conectarse más: Cuando te animás a contar lo que deseás, la intimidad emocional se vuelve mucho más fuerte.

Ideas para que empieces hoy mismo

Si querés probar pero no sabés por dónde arrancar, acá te dejo unos tips simples pero muy efectivos:

  • Sabor e intensidad: Probá con unas mentitas antes del sexo oral. Y la sensación que te genere en tu boca se la vas a transmitir.
  • A ciegas: Poné una venda. Cuando anulás la vista, el resto del cuerpo se pone en alerta roja. Una pluma o simplemente tus dedos recorriendo su piel van a sentirse diez veces más intensos.
  • Frío y calor: Jugá con las temperaturas. Un beso tibio seguido de un roce con un hielo o fruta fría genera un contraste que excita mucho.
  • Juguetes: Hay de todo. Solo acordate de lo básico: primero pónganse de acuerdo en que comparar y para que uso, compralos de buena calidad y mantenelos siempre impecables.
  • El juego del control: Dominación

Atar a tu pareja o que te aten es una de las cosas más excitantes que existen. Esa sensación de no poder moverte o tener el control total hace que el deseo suba por las nubes. Pero ojo, acá la regla de oro es la seguridad:

  • Primero: Antes de empezar, pónganse de acuerdo en qué vale y qué no. Establezcan una "palabra de seguridad" por si alguien quiere frenar.
  • Cero riesgos: Usá materiales que no lastimen y cuidá siempre la salud de ambos.

En resumen: El sexo kinky es la excusa perfecta para reavivar la chispa. Todo se trata de hablar, confiar y animarse a jugar. El límite lo ponen ustedes y su imaginación.

 

Ale